viernes 19 de marzo de 2010

Un día de suerte en el infierno (I)

Condujo sobrepasando cualquier límite permitido por la larga avenida sin dejar de pisar el acelerador, sin prestar atención a ninguna señal o semáforo que se le cruzara por delante: tan sólo se dedicó a incrementar las revoluciones por minuto en busca de la velocidad idónea para, al estrellarse, causar el mayor daño posible. A qué y a quién le daba igual.
Había olvidado ya todas las promesas y los buenos propósitos. Ya no los necesitaba. Tan pronto como vio manar los cortes de sus nudillos comprendió que ya era demasiado tarde para jugar a ser buena persona. Ahora sólo quedaba lograr la velocidad adecuada, antes del muro rezar lo primero que se le ocurriese para que no doliera y rogarle a la señora de la limpieza que no se enfadara por los cristales rotos y las huellas que había dejado con sus zapatos en suelos, paredes y puertas. El final de la calle ya estaba cerca, sus propios faros quebrando la penumbra de la noche así lo indicaron.

Bienvenidos al Capítulo I de Literatura Destructiva: 'Un día de suerte en el infierno'




Ahora suena: Radiohead - Packt Like Sardines in a Crushd Tin Box

Seja o primeiro a comentar

I'm Not There © 2008. Template by Dicas Blogger.

TOPO