
Hay momentos en la vida, en nuestro día a día, que a veces nos influyen, nos emocionan, nos marcan. Por suerte, muchas veces somos conscientes de ello y lo podemos recordar.
Como algunos sabeis, hoy terminé el seminario de periodismo y conflictos armados. Han sido unos buenos días, interesante, divertidos, duros en algunos momentos y emotivos en muchos otros. Al salir de la última clase, despidiéndome de los compañeros, ya iba notando algo en el estomago, llevaba unas horas dándole vueltas al tema. Esto me gusta. Y tanto que sí. Esto me gusta.
Caminaba de camino al metro y, mientras sonaba "Good Ridance" por el iPod, fantaseaba en como podría ser mi vida en experiencias similares a las que nos contó Nicolás estos días. ¿Cómo actuaría yo? ¿Me dejaría llevar? ¿Me derrumbaría a las pocas horas de comprobar por mi mismo el horror? ¿Sería el primero en caer o en volar por los aires?
Me gusta esto. La idea.
"Its something unpredictable" sonaba...
No es que sea un amante de la guerra. Ni mucho menos. Ojalá no hubiera ninguna, aunque pueda parecer frío a veces, cuando veo esas imagines terribles de desolación, de maldad, de rabia, dolor y lágrimas, no puedo evitar pensar: "Joder, cómo debe sentirse una persona viendo eso". Esas miradas anónimas capturadas en una foto. Esa forma de ver el mundo a través de una cámara. Como explicarlo después.
"But in the end its right" seguía...
A veces quiero pensar que hasta en el más grande infierno cabe un hueco para la belleza, la esperanza y la tranquilidad. Los amaneceres nunca mienten. Todos son diferentes y todos te dicen algo. Los colores, los matices y las sombras. Ninguno es igual.
Poder explicar algo que te cueste realmente, y no por vergüenza o por miedo de herir a los demás. Que te cueste por todo lo que significa para ti.
Para recordar lo cerca que has estado de no volver a sentir aquellas cosas. Para ver que hay problemas que realmente son grandes y otros que son muy pequeños, insignificantes. Y nuestra concepción de ellos siempre es equivocada. No sabemos lo que es un verdadero problema. Para disfrutar de cada pequeño suspiro, cada bocanada de aire. Cada silencio. Cada segundo. Cada sonrisa y cada gesto que hace que tu corazón vuelva a latir con fuerza. Tum, Tum. Tum, Tum. Para llorar cuando valga la pena.
Para ser más fuertes.
"I hope you had the time of your life" concluye por fin. Y empieza un nuevo tema.
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Gracias Nico, por conseguir hacernos sentir así a muchos con tu seminario.
Foto: tomada hoy, al salir de la Upf, pensando ya en escribir algo parecido a esto.