domingo 2 de diciembre de 2007

Cena con velitas


Pero volvamos al pasado, ¿no os parece? Os preguntareis por qué nos discutíamos, bien, intentaré explicároslo.

Esa noche habíamos sido invitados a una típica cena con velitas en casa de unos amigos en común, bueno, en realidad eran amigos suyos que a mi, personalmente, me caían gordos.
Se celebraba que uno de ellos, una antigua pareja suya, se había prometido con otra cuyo nombre ni recuerdo. La gracia era que esto no lo sabíamos cuando nos invitaron,
dijeron que era 'por volver a vernos', pura cortesía vaya (no recuerdo si ya conocía o qué al tío ese). La cosa comenzó a ir mal cuando vi su reacción a la noticia.
Sus ojos, que siempre escondían una sonrisa, se apagaron de repente. Y yo ahí, bebiendo un vino que golpe sabía rancio y mirando a otro lado mientras me mordía la lengua.

Al salir de allí, perdonad mi estupidez, no se me ocurrió otra cosa que recriminarselo. Y ahí empezó todo, como la fina capa de lluvia que amenazaba la llegada de la tormenta.
Me sentí como cortejando a la ruina, ¡pero qué haces, cállate pedazo de imbécil! -me decía a mi mismo-, 'lo estás estropeando aún más' -decía ella-.
Pero así, más o menos, fue como, amigos míos, se abrió la tapa de nuestra particular caja de Pandora.








______________________________________________________________
Ahora suena: Interpol - The Heinrich Maneuver
Foto: tomada por Wifly hace unos meses en una ya clásica cena con velitas para cuatro.

Seja o primeiro a comentar

I'm Not There © 2008. Template by Dicas Blogger.

TOPO